¿Qué sabes del origen y fabricación de los pañales Pingo?

La trazabilidad es una forma relativamente reciente de realizar el seguimiento de cualquier producto, desde el origen de sus materias primas, pasando por la fase de fabricación, distribución y comercialización hasta la entrega al consumidor final. Además de utilizar códigos internacionales estandarizados, la trazabilidad de los pañales Pingo permiten al usuario final conocer el lote de productos que tiene en casa, detectar posibles fallos, irregularidades, así como conocer la vida útil aproximada de las toallitas, el lugar de fabricación y otros procesos por los que ha pasado. Hoy os vamos a explicar un poco más acerca de los códigos numéricos impresos en los pañales y embalajes de nuestra marca.

El significado de los números impresos en cada pañal

Cada pañal Pingo está marcado individualmente por el interior de la parte frontal izquierda con un código impreso como el que se ve en esta imagen. Las primeras letras y números (HW4) indican la línea de producción en la que se ha fabricado ese pañal en concreto. A continuación, aparece el año de fabricación (19 en este ejemplo) y el día exacto (066, el 6 de junio de 2019) así como la hora exacta en la que se fabricó (15:19 en la foto). El hecho de marcar cada pañal facilita su localización, sin necesidad de tener que recurrir a la caja o a la bolsa que lo contenía, en caso de necesitar estos datos para cualquier consulta acerca del producto o la retirada del mismo.

fabricación de los pañales Pingo

¿Caducan los pañales y toallitas Pingo?

En realidad, ni los pañales ni las toallitas son un producto perecedero, pero para seguir con la normativa española, en Pingo debemos asignarles una fecha de orientativa de caducidad que va impresa en cada bolsa de pañales y en los paquetes de toallitas. Los pañales Pingo tienen una fecha de caducidad estimada de 3 años y las toallitas Pingo de 2 años. ¿Quiere esto decir que si hemos hecho acopio de toallitas durante tanto tiempo pueden resultar peligrosas al utilizarlas? En realidad, no, pero sí se puede producir un deterioro en sus características: pérdida de humedad, de suavidad, degradación de la loción, etc. Muchas veces, estos cambios se producen por las condiciones en las que han sido almacenadas: no se han preservado de la luz directa, o del calor, o la humedad; se han podido producir pequeñas roturas en el envase, permitiendo la entrada de aire al interior y degradando el producto. En el caso de los pañales es aún más improbable que el producto se vea alterado con el paso del tiempo, pero según la normativa es necesario asignar una fecha.

Códigos de barra. Más que simples líneas

Aunque pensemos que el código de barras sólo sirve para que la caja del supermercado registre su precio exactamente ¡hay muchos más secretos tras estas barras y números! Para empezar, la numeración sigue un estándar internacional que indica el país de origen del producto. En el caso de la trazabilidad de los pañales Pingo podemos saber que llegan a nuestras casas desde su origen en Suiza. De cara al consumidor final, este rasgo de trazabilidad le otorga la seguridad de que son productos de fabricación europea, y por lo tanto sometidos a todos los controles comunitarios.

Además de la identificación del país, la numeración del código de barras indica la empresa a la que pertenece un artículo concreto, el código que identifica al propio producto y un dígito de control. De esta forma, en caso de que surja algún tipo de alerta, o que sea necesaria la retirada de un producto por un defecto en su fabricación, una alarma sanitaria, etc. serán fácilmente identificables para poder dejar de ser comercializados y eliminados de la circulación a la mayor brevedad.

Código QR en la trazabilidad de los pañales Pingo

Las nuevas tecnologías han ayudado a mejorar la gestión de la producción y distribución de la mercancía a nivel mundial. En Pingo, además de los códigos de barra tradicionales, nuestras cajas y paquetes individuales de pañales llevan impresos códigos QR que al ser escaneados (se puede hacer con cualquier smartphone de uso habitual) remiten al consumidor a la web general de Pingo, en la que al seleccionar nuestro propio país se ofrece información sobre la ubicación del centro de distribución de Pingo en España, así como sobre las características básicas del producto en cuestión.

¿Y la trazabilidad en el transporte?

Los productos Pingo se distribuyen a través de la empresa logística Seur, ya sea para su entrega a nuestros puntos de venta colaboradores o directamente al domicilio de clientes finales que compran a través de la web de Pingo. Además del compromiso para la reducción de las emisiones de CO2, la empresa de transportes ha mejorado la trazabilidad en las entregas de nuestros pedidos, pudiendo localizar los envíos en cualquier momento, desde que salen del centro de distribución de Pingo en Madrid, hasta que inician la ruta hacia su destino, se ponen en reparto y se entregan, o se realiza el intento de entrega en el destino definitivo.

Nunca antes había existido tanta tecnología para supervisar todo el proceso de seguimiento de las materias primas, la fabricación, distribución y entrega de cualquier mercancía y en Pingo queremos seguir estando a la vanguardia en la supervisión de cada una de las fases por las que pasan de nuestros pañales y toallitas.

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