Pañales blancos sí, pero sin cloro

El blanco es un color que siempre ha rodeado a los bebés. Desde la ropa de primera puesta al ajuar de baño, con toallas y capas inmaculadas, o la ropa de cama, con sábanas que siempre se prefieren en tonos claros para los recién nacidos. Además de ser un color unisex, el blanco ha sido tradicionalmente más fácil de limpiar, porque se podían utilizar productos de limpieza como la lejía, si bien este punto ha sufrido muchos avances en los últimos años con la aparición en el mercado de productos limpiadores especiales para prendas de color. Eso sí, siempre habrá detractores que lo consideren un color muy sucio, ya que no disimula absolutamente nada la cantidad de manchas que pueden generar los niños.

No obstante, el color blanco sigue estando muy presente en el mundo infantil y las familias han demostrado que también prefieren el uso de pañales blancos. Es cierto que la blancura de un pañal tiene ventajas en cuestiones prácticas, como saber si debe ser cambiado (es fácil que la celulosa cambie su tonalidad, o incluso que se trasparente algo el color de la orina y de la caca); si la orina y las deposiciones tienen una tonalidad sana y normal (en pañales con el interior coloreado esto no nos sirve de guía), así como una ventaja estética: los pañales blancos no se transparentan bajo la ropa.

A priori, todo apunta a que el blanco es la mejor opción para los elementos de higiene de los más pequeños de la casa. El problema surge cuando desconocemos el proceso mediante el que se han blanqueado tanto los pañales como las toallitas u otros artículos. ¿Habías pensado alguna vez en cómo se consiguen los pañales blancos? 

Blanqueamiento de pañales con cloro elemental

En los inicios de la industria pañalera, el uso de cloro elemental directamente para blanquear la celulosa era el método más económico para lograr este objetivo, del mismo modo que se usaba para blanquear la celulosa que después se transformaría en papel. El problema es que al no estar el cloro combinado con otros elementos químicos, de la reacción se desprendían dioxinas, furanos y otros productos contaminantes para el planeta, además de potencialmente cancerígenos para los bebés. Pese a estos riesgos, el blanqueamiento con cloro elemental es un método que muchas marcas de pañales siguen utilizando hoy en día. Otras han avanzado un poco, utilizando técnicas Libres de Cloro Elemental, pero continúan usando dióxido de cloro o hipoclorito sódico, cuyos residuos contaminantes pasan al agua, que debe ser tratada antes de salir de las fábricas.

Pañales blancos libres de cloro

Por nuestro compromiso de fabricación #sintóxicos, en Pingo ofrecemos pañales y toallitas Totalmente Libres de Cloro. Esto quiere decir que en ninguna de las fases de la producción, ni en el blanqueamiento de la celulosa, ni en ningún otro momento, se utiliza cloro para blanquear. Efectivamente, nuestra celulosa de cultivo sostenible certificada tampoco es blanca en su origen, pero hemos optado por lograr nuestros pañales blancos mediante un proceso de blanqueado con agua oxigenada. El agua, el oxígeno, y también el ozono, son sustancias naturalmente presentes en la naturaleza, que sirven para blanquear la celulosa. El agua oxigenada no es dañina ni para el medio ambiente ni es agresiva con la piel del bebé. Este es un método sostenible y respetuoso con el planeta.

¿Y los pañales con dibujitos?

 Nuestros pañales sólo contienen una franja de color en la parte frontal del producto, donde se identifica el logotipo de la marca y la talla que usa el niño. Es una capa que no está en contacto directo con la piel del bebé, pero incluso en este caso, nuestras tintas se obtienen de forma natural y no suponen ningún peligro ni para ellos ni para el ecosistema. Hay pañales que se comercializan con cantidad de decorado a lo largo de todo el pañal, con personajes de dibujos animados, con estampados de diversos tonos… Para los padres, y también para algunos peques que empiezan a fijarse en ellos, pueden ser elementos de diversión a la hora de realizar el cambio de pañal, una tarea que no siempre es fácil. No obstante, es imprescindible saber qué tipo de tintas se han utilizado tanto para teñir los dibujos externos del pañal, como a qué se debe el color interior de la celulosa de algunas marcas de pañales (azuladas, verdosas…) a fin de asegurarnos de que estamos comprando un producto de calidad y sin riesgos para los niños.

 

¿Sabías que podía tener tanta importancia conocer el origen del color blanco de un pañal?

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