10 gestos para una crianza más sostenible

10 gestos para una crianza más sostenible

Según datos de la ONU, para el año 2050 necesitaremos tres planetas para mantener nuestro ritmo de consumo actual. ¡Y solo tenemos uno! Para evitar llegar a un escenario tan catastrófico es necesario que cambiemos nuestros hábitos de consumo. Y como siempre hay que empezar por algo, hoy os ofrecemos 10 gestos para llevar a cabo una crianza más sostenible. Por el bien de nuestros hijos, pero también por el bien del mundo que vamos a dejarles.

1. Como ya explicamos en un post de este blog, la lactancia materna también cuida del medio ambiente, entre otras cosas generando menos desperdicios, ahorrando en envases y evitando la contaminación que genera la distribución de las leches artificiales. Así que si puedes y quieres, apuesta por la lactancia materna.

2. Futuros padres, no os volváis locos comprando artilugios para vuestros hijos, no os creéis necesidades que no existen. Vuestros hijos solo os necesitan a vosotros. Menos siempre es más.

3. Invertid en pañales de tela o en pañales desechables como los nuestros. En Pañales Pingo producimos nuestros productos con un ojo puesto en la salud de vuestros peques. Y el otro en el medio ambiente. Así lo avalan nuestros sellos de calidad.

4. Limpiad el culete de vuestros peques con agua y jabón. Y si lo hacéis con toallitas, apostad por marcas como la nuestra. Toallitas sin perfumes, ni químicos nocivos, y 100% biodegradables.

5. En Navidades y cumpleaños intentad no caer en la vorágine de regalos a la que nos empuja el mundo. Los niños no necesitan decenas de regalos para ser felices.

Según datos de la ONU, para el año 2050 necesitaremos tres planetas para mantener nuestro ritmo de consumo actual. 

6. Alimentad a vuestros hijos con productos frescos, de temporada y de cercanía. De esta forma evitaremos la contaminación que produce la distribución. Y, si además cogemos el hábito de llevar bolsas de tela, también ahorraremos en bolsas y envases de plástico.

7. En jabones y otros productos de cosmética infantil, apostad por marcas ecológicas que en la composición de sus productos solo utilizan materias extraídas de la naturaleza. Un ejemplo de ello es Weleda. Os recordamos que hemos colaborado con ella en la nueva edición de su set Bienvenido bebé

8. Comprad ropa hecha con materiales sostenibles y ecológicos, cuyas marcas no explotan ni a las personas que las fabrican ni al medio ambiente. En la ropa, también, menos es más. Y mucho mejor para todos.

9. Aprendamos a vivir no pensando en lo que no tenemos, sino disfrutando de lo que sí tenemos.

10. Y, sobre todo y ante todo, educad en el ejemplo. Y es que no hay mejor lección de vida para nuestros hijos que la que les ofrecemos siendo ejemplo y cuidando el planeta con nuestras pequeñas acciones diarias.

Ideas para unas vacaciones más sostenibles

Ideas para unas vacaciones más sostenibles

El deseo de un mundo mejor no sirve de mucho si no hacemos nada para conseguirlo. Cuidar del planeta, de sus recursos y de sus habitantes es tarea de todos, y ya no solo porque no tenemos otro planeta al que ir, sino porque éste no nos pertenece.

En este sentido hay muchas acciones que, pese a que pueden parecer poco importantes, realmente son imprescindibles para no seguir destruyendo el planeta. Acciones cotidianas, de nuestro día a día, como reciclar, consumir productos de cercanía y temporada, coger más la bici y el transporte público y menos el coche, reutilizar ropa, comprar objetos de segunda mano… Pero también otras como, por ejemplo, las vacaciones: dónde vamos a ir, qué recursos vamos a utilizar, cómo vamos a actuar…

Debemos ser conscientes de que el turismo tiene repercusiones en el medio ambiente por lo que solo con acciones y actitudes que fomenten la sostenibilidad podremos pasar nuestras vacaciones provocando el menor impacto posible al entorno.

Es por ello que os damos algunas ideas para lograr unas vacaciones más sostenibles:

1. Cuando planifiques tus vacaciones ten en cuenta que tanto el destino como el alojamiento cumplan con criterios de sostenibilidad. En la web de Biosphere Hotels encontramos un mapa y un interesante buscador en el que podemos localizar de manera fácil tanto lugares como hoteles que apuestan por un mundo más sostenible y que están abalados por el sello de calidad que les acredita como tal.

2. Utiliza los recursos del lugar al que viajas con responsabilidad. Tanto si viajas a un entorno natural como si lo haces a un entorno urbano o rural, controla la energía y el agua que consumes. Y no derroches.

3. Minimiza la generación de residuos y continúa reciclando allá donde vayas. Una idea fantástica, por ejemplo, es que si el destino tiene agua potable llevemos nuestra propia botella de metal que podamos rellenar de cara a evitar generar residuos innecesarios.

4. Infórmate bien del lugar que vas a visitar y respeta sus tradiciones y costumbres. Tan importante como el respeto por la naturaleza es el respeto a nivel social y cultural.

5. Evita comprar toneladas de regalos y si vas a adquirir algo de recuerdo intenta que sean productos artesanales, de modo que contribuyas a la economía de los lugares que te acogen y a la diversidad cultural.

6. Caminar y utilizar transporte público o bicicleta si es posible también son recursos estupendos para no aumentar la contaminación.

¿Y tú? ¿Qué más ideas tienes para unas vacaciones más sostenibles?

5 ideas para un consumo sostenible en casa

5 ideas para un consumo sostenible en casa

Hace no tantos años, la necesidad de una mayor preocupación por el medio ambiente aún era algo más “aislado”. Más allá de los primeros signos del deterioro de la capa de ozono y de las campañas contra la caza furtiva de focas, ballenas o elefantes, poco ruido se hacía desde los medios de comunicación.

Hoy en día tenemos más información, también más conciencia. Pese a ello, las previsiones no son nada optimistas: según la Organización Mundial de Naciones Unidas si mantenemos el ritmo y las formas de consumo actual, en 2050 necesitaremos tres planetas como el nuestro para poder satisfacer dicho consumo. Brutal. Y esto teniendo en cuenta, además, el desequilibrio social que el consumo irresponsable produce: explotación laboral, desigualdad, hambre, pobreza.

Por todo ello es tan importante que actuemos cuanto antes y que lo hagamos desde nuestras posibilidades; a través de pequeños gestos que no por pequeños son menos importantes. Cada paso individual es un avance enorme global. Os damos algunas ideas para un consumo más sostenible en casa:

1. Consumir alimentos de temporada y locales. Nuestra alimentación será mucho mejor si la basamos en alimentos frescos, mejor si son de temporada, locales y con mínimo embalaje. Así, además, contribuimos a tejer una economía local verdaderamente sostenible.

2. Optar por la fabricación responsable socialmente. Apostar por empresas que fabrican sus productos cuidando y respetando las condiciones laborales de sus empleados.

3. Planificar nuestros menús semanales para no desperdiciar alimentos. Puede ser una idea fantástica para ahorrar dinero, para comer mejor y, sobre todo, para no desperdiciar alimentos. ¿Sabías que cada año se desperdician en España más de 7 millones de toneladas de alimentos? Ponle fin a esta situación con planificación.

«Si mantenemos el ritmo y las formas de consumo actual en 2050 necesitaremos tres planetas como el nuestro para poder satisfacer dicho consumo»

4. Visitar mercadillos de segunda mano y trueque. Comprar objetos de segunda mano e intercambiar productos con otras personas es una idea fantástica no solo para fomentar un consumo más responsable sino para ahorrarnos mucho dinero. Perfecto si vamos con los peques de forma que les transmitamos otra forma de consumir.

5. Comprar solo lo que necesitemos y no por el mero hecho de tener. Este es el punto más importante. De nada sirve todo lo anterior si antes no nos concienciamos de lo importante que es que compremos solo aquellas cosas que verdaderamente necesitamos, huyendo del “tener por tener”, de la compra compulsiva o del “más vale que sobre que no que falte”.

¿Se os ocurren más ideas para un consumo más sostenible desde casa?

8 ideas para disfrutar con los niños de una Navidad más ecológica

8 ideas para disfrutar con los niños de una Navidad más ecológica
En Navidad se produce un aumento desmedido del consumo, algo que tiene consecuencias directas en el medio ambiente debido a tres factores: mayor consumo de energía, mayor generación de residuos y mayor desperdicio de alimentos. Sin embargo, como consumidores está en nuestra mano cambiar las cosas y conseguir unas navidades más sostenibles a través de nuestros actos. ¿Y qué mejor manera de hacerlo que en familia?

Conseguir unas fiestas navideñas más sostenibles es posible gracias a pequeños gestos por nuestra parte; gestos que, por pequeños que parezcan, se traducen en grandes beneficios para el medio ambiente. Además, si lo hacemos en familia conseguiremos transmitir a los más pequeños la importancia que tiene un consumo más responsable y menos materialista.

“Educar con el ejemplo no debería ser una forma de educar. Debería ser la única”. Albert Einstein

Y es que, el mayor aprendizaje que adquieren los niños es a través de la observación; lo que el psicólogo canadiense Albert Bandura llama «aprendizaje vicario». En este sentido, la familia es el primer contexto de socialización de los niños, y su mayor referente, por lo que educar con el ejemplo será fundamental para lograr que nuestros hijos tomen conciencia de la necesidad de cuidar el medio ambiente. O, lo que es lo mismo, si nosotros mismos no actuamos en consecuencia, ¿cómo vamos a pedirle a ellos que lo hagan? Vivir mejor reduciendo el consumo es posible. Así que recopilamos algunas ideas para conseguir una Navidad más ecológica junto a los niños y entre todos construir un mundo más sostenible. ¡Allá van!

Decoración respetuosa

La iluminación navideña supone un aumento del consumo de energía por lo que es un buen momento para reducir, e incluso eliminar, el uso de luces decorativas en nuestra decoración navideña. Podemos optar por otro tipo de adornos como, por ejemplo, aquellos elaborados con materiales reciclados fruto de manualidades que realicemos con los niños en casa. En el caso del árbol, debemos saber que si es artificial normalmente están elaborados con materiales no reciclables. Sin embargo, eligiendo uno de gran calidad conseguiremos que dure en el tiempo, asegurándonos así de disponer de un árbol para muchas navidades.

Regalos con cabeza

Los Reyes Magos y Papá Noel ponen el punto consumista de la Navidad, sin embargo, no se trata de acabar con esta tradición sino de plantearse un menor número de regalos así como, en la medida de lo posible, optar por regalos con conciencia ecológica y/o de utilidad. Los juguetes ecológicos son una buena opción porque suelen tener mayores valores educativos, funcionan sin pilas y normalmente cuentan con un embalaje mucho más respetuodo con el medio ambiente. Sin olvidar que el mejor regalo es siempre el tiempo compartido, el que se hace a mano o el que procede de cooperativas o mercados de segunda mano.

Menos residuos

Las compras navideñas mejor si las hacemos con nuestras propias bolsas, evitando en consumo de bolsas de plástico. En cuanto al envoltorio de los regalos hay muchas formas de darle después una segunda vida a través de actividades y manualidades con los más pequeños. Todo lo que podamos reutilizar, mejor que mejor, y nuestros hijos aprenderán a darle un mayor valor a las cosas.

Evitar el despilfarro de comida

Este es el principal reto de las celebraciones navideñas. Para poner fin al despilfarro de alimentos nada mejor que establecer un menú festivo con conciencia, teniendo en cuenta realmente cuáles son las necesidades de cada persona y sus gustos. En el caso de que sobre comida, siempre optar por congelar para poder consumir en otro momento pero nunca desperdiciar alimentos tirándolos a la basura. De esta forma fomentamos en los niños el consumo responsable.

Más vegetales, menos animales

Aumentar el consumo de alimentos de origen vegetal (frutas, verduras, hortalizas, legumbres…) repercute directamente tanto en el medio ambiente como en nuestra salud. Por supuesto, mejor si son productos de temporada y locales. Los más pequeños de la casa pueden participar en la elaboración de las comidas o las cenas, implicándoles en la vida familiar y demostrándoles que ellos también son importantes a la vez que conocen lo que comen.

Empaquetados sostenibles

Los alimentos que compremos, tanto durante las fiestas como antes y después, mejor si no utilizan empaquetados innecesarios o elaborados con materiales no reciclables. Cuando esto es irremediable es buena idea ingeniar un segundo uso de esos empaquetados junto a los niños.

El reciclaje continúa en Navidad

Durante las fiestas el reciclaje continúa. No deberíamos relajarnos en este sentido ya que este momento es tan importante como el resto del año.

Elegir bien el medio de transporte

Reducir al máximo la utilización del coche y usar el transporte público debe ser nuestro objetivo todo el año pero especialmente en Navidad, unas fechas en las que se produce un aumento considerable de los desplazamientos tanto a nivel local como nacional.

Bonus extra: Pañales y toallitas con sentido

Hablando de ideas para conseguir una Navidad más ecológica no podemos dejar a un lado nuestros pañales y toallitas. Nuestros productos son ecológicos y libres de tóxicos. Son nuestro compromiso con los más pequeños.

¿Y a vosotros? ¿Se os ocurren más ideas para una Navidad más ecológica y sostenible?