5 consejos para dejar el pañal de manera respetuosa

5 consejos para dejar el pañal de manera respetuosa

Una de las mayores preocupaciones de los padres en la actualidad con respecto a la crianza de los hijos es la retirada del pañal, sobre todo cuando llega el temido verano previo a la incorporación al cole. Es entonces cuando surgen muchas dudas acerca de cuándo y cómo hacerlo, y si serán capaces de llegar al inicio del curso habiendo logrado semejante tarea con éxito. Sin embargo, aunque es cierto que un gran número de niños está preparado para dejar el pañal entre los dos y los tres años, todo depende de cada niño, de su propio desarrollo que es al final el que marca el ritmo. Y esto ocurre porque dejar el pañal no es cuestión de aprendizaje sino de control de esfínteres; y los esfínteres no tienen por qué empezar a funcionar ni el verano de antes del inicio del cole ni al alcanzar los 30 meses. Así que poco podremos hacer si no ha llegado este momento.

Entonces, ¿cómo podemos ayudarles a dejar el pañal de manera respetuosa teniendo en cuenta sus ritmos? Pues en primer lugar observando las señales que nos advierten de que el niño empieza ser consciente: le molesta el pañal (ya sea mojado o seco) o/y nos avisa de que va a hacer o está haciendo pis o caca. Será entonces cuando podremos animarles a dejar el pañal; teniendo siempre en cuenta que no hay una fórmula mágica que funcione con todos los niños por igual y que seguramente vamos a encontrar retrocesos en todo el proceso. Algunas ideas que pueden ser de utilidad:

1. Preparar un espacio adaptado para que puedan ir al baño de “mayores”. Podemos comprar un adaptador para el inodoro y un escalón o pequeño taburete para que puedan acceder con facilidad. Si preferimos poner un orinal, bien venido sea. Cada familia sabe mejor cuáles son sus necesidades. La cuestión es que sepa que está ahí y que puede hacer uso de ello.

2. Ponerle al niño ropa cómoda que pueda subir y bajar por sí mismo es una buena idea si queremos darles mayor autonomía, confianza y seguridad a la hora de acercarse al baño.

3. Es interesante que cuando vayamos nosotros al baño lo verbalicemos y podríamos decir que también lo es que invitemos al niño a entrar con nosotros pero, ¿qué madre y qué padre no ha recibido la visita de sus hijos cuando intenta encontrar un rato de intimidad? Que vea que es una situación normal también puede ayudar. ¡Puertas abiertas!

4. Ni que decir tiene que nunca, nunca, nunca debemos castigar, ridiculizar o regañar al niño si tiene escapes de pis o caca y, por supuesto, no obligarle tampoco a que se siente en el baño o en un orinal y se pase los ratos muertos porque así no conseguiremos nada más que frustración.

5. Y, ante todo, mucha empatía, paciencia y cariño porque dejar el pañal es también cerrar una etapa muy importante para todos, por lo que cuanto más gradual y más acorde a sus ritmos más lo disfrutaréis toda la familia.

5 libros infantiles para afrontar la “operación pañal”

5 libros infantiles para afrontar la “operación pañal”

En Pañales Pingo vendemos pañales, pero somos conscientes de que éstos solo acompañan a nuestros hijos durante los primeros años de su vida. En algunos casos hasta los tres. De forma excepcional antes. Y en otros niños hasta tiempo después. Sea como sea, el momento de quitar el pañal siempre es un instante delicado y que hay que trabajar con cariño con nuestros hijos. Hoy aprovechamos nuestro blog para recomendaros cinco cuentos infantiles ideales para acompañar una ‘operación pañal’ respetuosa con los ritmos del bebé.

1. El topo que quería saber quién se había hecho aquello en su cabeza: Este clásico de la literatura infantil, publicado en España por la editorial Beascoa, nos narra la historia de un topo que al salir de su madriguera se encuentra con una caca sobre su cabeza y emprende el camino para saber quién es el responsable de haber hecho tal ordinariez. A modo de historia acumulativa, el protagonista va descubriendo cómo son las cacas de otros animales hasta que, gracias a las moscas, da con el responsable de la suya. ¿Qué hará el topo entonces? Un libro divertido y ameno que tarda poco en convertirse en el favorito de los niños.

2. Caca, una historia natural de lo innombrable: Nicola Davies (escritor) y Neal Layton (ilustrador) han creado con este álbum ilustrado de más de 60 páginas toda una enciclopedia andante sobre la caca. Recomendado quizás para niños más mayores, a partir de los cinco años, este libro es una fuente de información y de fascinantes descubrimientos alrededor de “lo innombrable”. Para nuestros hijos, sí, pero también para nosotros.

3. Todos hacemos caca: Blackie Books edita en España este divertidísimo libro que ha sido un éxito de ventas en todo el mundo, como atestiguan los más de un millón de ejemplares vendidos. En el fondo, era un éxito asegurado, porque “todos hacemos caca”. Escrito e ilustrado por el japonés Taro Gomi, este cuento trata de normalizar la caca de una forma muy sencilla en un momento en el que muchos niños empiezan a cogerle miedo cuando cambian la seguridad del pañal por la novedad que supone la taza del váter.

4. ¿Puedo mirar tu pañal? Desde su publicación en 2009 este libro ha acompañado a un sinfín de niños en la “operación pañal”. El ratón protagonista siente una curiosidad enorme por las cacas del resto de animales, a los que pide mirar en el interior de su pañal. Éstos, luego, también querrán ver la del ratón, pero ante su sorpresa el pañal está limpio. ¿Por qué? Porque nuestro protagonista ya hace caca en el váter, un paso adelante que se atreverán entonces a dar el resto de amigos animales.

5. Ya he acabado: Este cuento va un paso más allá, porque su protagonista ya ha dejado el pañal y ahora está en tránsito de cambiar el orinal por el váter. Durante una semana descubrirá las dificultades del cambio, recibirá consejos y acabará tirando de la cadena. Un sonido que atrapa a todos los niños que leen este cuento. Escrito en forma de rima, podríamos decir que es un libro-juguete ideal para afrontar de forma lúdica un momento tan delicado.

Pon solución a la dermatitis atópica del bebé con Pañales Pingo

Pon solución a la dermatitis atópica del bebé con Pañales Pingo

La dermatitis atópica es una dolencia de la piel caracterizada por la piel seca, irritable y descamada que tiende a evolucionar a través de brotes en los que la sintomatología se hace más evidente y molesta para las personas que la sufren. Esta enfermedad de la piel suele aparecer durante la primera infancia. No en vano se calcula que entre el 10% y el 20% de los niños padecen dermatitis atópica. En algunos casos la enfermedad suele desaparecer con el paso del tiempo, pero en otros se cronifica y acompaña a los niños hasta la adultez. Se estima que entre 2 y 5 de cada 100 adultos tiene piel atópica.

En la actualidad, y pese a su incidencia, no existe un tratamiento que haga desaparecer la piel atópica, aunque en los casos más severos los medicamentos biológicos están consiguiendo una importante reducción de los síntomas. De esta forma, lo único que los pacientes tienen hasta la fecha son corticoides tópicos y antihistamínicos que lo que buscan es controlar los brotes y, en el caso de que éstos se produzcan, minimizar en la medida de lo posible el picor que experimentan los pacientes.

Así, por tanto, entre las recomendaciones que suelen recibir los adultos y los niños con piel atópica estarían no rascarse (para evitar el círculo vicioso), quitar las etiquetas de la ropa, hidratarse o evitar los cambios brucos de temperatura. También reducir en la medida de lo posible el contacto con productos químicos nocivos que puedan provocar irritación de la piel y nuevos brotes. Así, por ejemplo, se recomienda usar detergentes hipoalergénicos y sin fragancia.

Pañales Pingo contra la dermatitis atópica

En este consejo entrarían también nuestros pañales libres de tóxicos y nuestras toallitas sin perfumes ni químicos nocivos, avalados por el sello de calidad Dermatest Excellence. Los Pañales Pingo no son mágicos, así que no va a hacer que tu hijo deje de tener piel atópica. Sin embargo, lo que si vas a conseguir usando nuestros pañales y toallitas es reducir los brotes de picor e irritación.

Nuestra fórmula, libre de los químicos nocivos (como ftalatos, perturbadores endocrinos o dioxinas), sin perfumes, cloro o PVC, asegura que la piel de tu hijo no va a entrar en contacto con tóxicos y que, por tanto, el pañal y las toallitas no van a provocar una reacción en la piel sensible de tu bebé. Y no hay mejor herramienta que la prevención en la lucha diaria contra la dermatitis atópica.

MySalus: “Tenemos que educar a nuestros hijos desde la responsabilidad, no desde el consumo”

MySalus: “Tenemos que educar a nuestros hijos desde la responsabilidad, no desde el consumo”

MySalus son la pediatra Ximena Carzolio y la enfermera Raquel Herraiz, pero también todas las profesionales que forman parte de un equipo multidisciplinar con un objetivo en común: ayudar a las madres a disfrutar de su maternidad. ¿Cómo? Asesorándoles y ofreciéndoles información en los primeros días tras el parto, seguramente uno de los momentos más importantes tras el nacimiento del bebé. Charlamos con ellas para conocer un poco más su proyecto y su apuesta por hacer del nuestro un mundo mejor. A las madres que recurren a sus servicios siempre les ofrecen Pañales Pingo y eso ya dice mucho de ellas, ¿verdad?

¿Cómo surge MySalus?

Surge de la experiencia vital como madres y profesionales, en este caso cómo pediatra y enfermera de pediatría respectivamente. Sobre todo a raíz de experimentar con nuestra maternidad y observar en otras madres el gran vacío asistencial de ayuda y apoyo con el que nos enfrentamos al llegar a casa con nuestro bebé.

Vuestros servicios están enfocados a mujeres que acaban de ser madres. ¿Es uno de los momentos vitales en que más ayuda se necesita?

Efectivamente, tras el cansancio arrastrado de los últimos meses de embarazo y el agotamiento físico y emocional tras el parto, se suman las múltiples dudas por el cuidado del bebé y la falta de sueño. Por ello tras la vuelta a casa es dónde más apoyo y ayuda necesitan las mamás.

¿Cuáles suelen ser las dudas más frecuentes de las madres recientes y primerizas?

Principalmente los cuidados básicos del bebé: cómo curar el cordón, cómo deben cortarle las uñitas, qué deben hacer para calmarlo… También muchas dudas sobre alimentación, tanto en lo referente a lactancia materna como artificial.

¿Cómo se siente una cuando ve que aporta a una madre la tranquilidad y la confianza que precisaba?

Es indescriptible la sensación, es el motor que nos impulsa a continuar y mejorar cada día más. Ver los rostros de las mamás cuando están desesperadas y llegas a su casa para ayudarlas y despejar sus dudas, las palabras de cariño y gratitud se repiten día a día en cada domicilio al que acudimos. Es lo mejor de nuestro trabajo, sin duda.

Cuando llegan nuestros hijos (y vosotras dos sois madres) deseamos más que nunca un mundo mejor porque parece que nos concienciamos más que nunca del mundo en el que vivimos. ¿Cómo intentáis cambiar el mundo desde vuestro proyecto emprendedor?

Creemos que aportamos una ayuda esencial cuando la madre más lo necesita. Una madre segura, confiada y tranquila tiene capacidad para cuidar y criar a sus bebés mejor que otra que no lo está. Por este motivo aportamos a la sociedad la contención y apoyo necesarios en un momento vital de la vida.

«Una madre segura, confiada y tranquila tiene capacidad para cuidar y criar a sus bebés mejor que otra que no lo está»

En ese sentido con vuestros clientes usáis nuestros pañales ecológicos: ¿Por qué os decidisteis por Pañales Pingo?

Los conocimos de forma casual en una feria de puericultura y decidimos probarlos. Nos convenció tanto la experiencia de uso que no dudamos en elegirlos para el cuidado de nuestros bebés. Además estamos ayudando al medio ambiente, por lo que son la mejor elección sin duda. Desde entonces los recomendamos y ayudamos activamente a su difusión para que lleguen a muchos más padres conscientes y consecuentes con un mundo más ecológico y sostenible.

También ayudáis con vuestros servicios a establecer la lactancia materna, que es en sí misma un recurso estupendo para cuidar el medio ambiente… ¿No creéis?

Por su puesto, la lactancia materna es el mejor recurso que tienen las mamás para alimentar a sus bebés, pero en ocasiones instaurarla no es sencillo y el asesoramiento profesional es básico para conseguirlo. Además, nada mejor que la leche producida por la madre tanto para la salud del bebé cómo para el ahorro económico, así como por el daño ambiental que supone la fabricación de la leche artificial y la posterior degradación de los componentes de la misma.

Y, a parte de con los pañales y la lactancia, ¿de qué otras formas pensáis que podemos llevar a cabo como padres una crianza más respetuosa con el entorno a nivel ecológico?

Educando a nuestros hijos desde la responsabilidad, no desde el consumo. Enseñándoles el valor de la naturaleza, los recursos que ofrece para disfrutar de ella en familia y con amigos. Respetando el entorno cada vez que la visitamos sin dejar ningún rastro de nuestro paso por ella. Limitar el uso de envases, embotellados y buscar alternativas con productos ecológicos que en la mayor parte de las ocasiones la hay, como en este caso con los pañales Pingo.

«La lactancia materna es el mejor recurso que tienen las mamás para alimentar a sus bebés, pero en ocasiones instaurarla no es sencillo y el asesoramiento profesional es básico para conseguirlo»

Y, por último, como expertas, no os podemos dejar de pedir que nos deis unos pequeños consejos para padres primerizos…

El principal consejo sin duda es PACIENCIA, entender que tener un hijo es un aprendizaje para todos los miembros de la familia, incluso para el bebé. No exigirse demasiado y no hacer caso a todas las opiniones que nos llegan sobre cómo debemos cuidar del recién nacido.

Gi Soroka: “Podemos cambiar el mundo, pero tenemos que dejar de mirarnos el ombligo”

Gi Soroka “Podemos cambiar el mundo, pero tenemos que dejar de mirarnos el ombligo”

En 2006, cuando su hija mayor todavía era la pequeña y única, Gi Soroka fundó el blog ‘Para el bebé’, una bitácora que poco tenía que ver en sus inicios con lo que es ahora. Casi 11 años y otros dos hijos después, el blog es una de las grandes referencias de internet, un lugar en el que buscar consejos e inspiración en la difícil tarea de la maternidad. Hablamos en nuestro blog con esta argentina “curiosa”, como ella misma se define, que desde hace 15 años reside en Barcelona.

¿Cómo surge la idea de crear un blog de maternidad?

Bueno, ‘Para el Bebé’ empezó como una wishlist de productos que me gustaban y como un refrito de artículos de mis autores favoritos de libros sobre maternidad y crianza. En 2006 era todo muy diferente y mucho ha cambiado mi blog desde entonces, pero básicamente la esencia sigue ahí.

¿Pensaste alguna vez que tanta gente seguiría tus posts y tu día a día en las redes sociales?

¡Nunca! en aquél entonces además tampoco existían las redes sociales, y recuerdo que otro blog personal que tengo lo saqué del buscador cuando superó las 500 visitas diarias. Al contrario de hoy en día ¡yo no quería que lo visitasen!. Con ‘Para el Bebé’ fue un boom en 2008 y, aunque ha tenido muchos altibajos, ahora estamos alrededor de las 150.000 visitas al mes. Es mucho, y eso me hace sentir orgullosa, pero también con algo de miedo escénico, quiero hacerlo bien, no hacer el ridículo, y seguir ofreciendo lo que la gente busca.

¿Qué es lo mejor que te ha aportado la aventura bloguera?

Amistades, sin duda. Pero además de las amistades me ha aportado experiencias que jamás habría vivido sin el blog: viajes, visitas, eventos, paseos, etc. Aunque insisto que he conocido gente muy interesante y linda que se ha hecho parte de mi vida, que ya es familia.

Has sido madre tres veces y con bastante diferencia: ¿Se vive cada nueva maternidad de una forma diferente?

Claro, y mucho más cuando los hijos se tienen en momentos tan diferentes de la vida como ha sido en mi caso: a los 23 años, a los 28 y a los 36. Tres etapas, tres maternidades, y tres hijos muy distintos. Me enseñan y enriquecen muchísimo.

En cierto modo, cuando llegan nuestros hijos, deseamos más que nunca un mundo mejor porque parece que nos concienciamos más que nunca del mundo en el que vivimos. ¿Crees que podemos transformarlo desde el cambio en nosotros mismos?

Nos hacemos conscientes de la muerte, y eso nos hace vivir de forma más intensa y valorar cada cosa. Yo creo que sí, que podemos cambiar el mundo, pero tenemos que dejar de mirarnos el ombligo. Con cada cosa que hacemos bien, aportamos un granito de arena, y si sumamos todos nuestros esfuerzos se podría llegar a mejorar mucho la situación actual. Lo que no me vale es el “yo no me levanto para ceder el asiento si nadie se levanta” o “lo de reciclar es mentira porque después lo mezclan todo” y esas cosas. No tenemos que hacerlo mal porque el de al lado también lo hace, con esa mentalidad mediocre no cambiamos el mundo.

¿Cómo crees que podemos fomentar en nuestras casas un consumo mucho más responsable y sostenible?

En casa intentamos hacerlo. Comemos poca carne, y siempre “ecológica”, reciclamos, compramos a artesanos, y re-usamos muchas cosas (la del medio heredó toda la ropa de la mayor). Creo que nos queda mucho por hacer, pero es un inicio.

«Al tener un hijo nos hacemos conscientes de la muerte, y eso nos hace vivir de forma más intensa»

Desde el mismo nacimiento, la lactancia materna ya es un recurso estupendo para cuidar el medio ambiente… ¿No crees?

Claro! no hay nada más ecológico que la lactancia materna.

A parte de la lactancia, ¿de qué otras formas crees que podemos llevar a cabo una crianza más respetuosa con el entorno a nivel ecológico?

Bueno, con pañales que no dañen el medio ambiente, re utilizando productos de puericultura, y educando a nuestros en el respeto por la vida.

Y, por último, ¿qué consejos le darías a unos padres recientes?

Me gustaría decirles que tienen todo lo que se tiene que tener para criar: AMOR.