5 ideas para un consumo sostenible en casa

5 ideas para un consumo sostenible en casa

Hace no tantos años, la necesidad de una mayor preocupación por el medio ambiente aún era algo más “aislado”. Más allá de los primeros signos del deterioro de la capa de ozono y de las campañas contra la caza furtiva de focas, ballenas o elefantes, poco ruido se hacía desde los medios de comunicación.

Hoy en día tenemos más información, también más conciencia. Pese a ello, las previsiones no son nada optimistas: según la Organización Mundial de Naciones Unidas si mantenemos el ritmo y las formas de consumo actual, en 2050 necesitaremos tres planetas como el nuestro para poder satisfacer dicho consumo. Brutal. Y esto teniendo en cuenta, además, el desequilibrio social que el consumo irresponsable produce: explotación laboral, desigualdad, hambre, pobreza.

Por todo ello es tan importante que actuemos cuanto antes y que lo hagamos desde nuestras posibilidades; a través de pequeños gestos que no por pequeños son menos importantes. Cada paso individual es un avance enorme global. Os damos algunas ideas para un consumo más sostenible en casa:

1. Consumir alimentos de temporada y locales. Nuestra alimentación será mucho mejor si la basamos en alimentos frescos, mejor si son de temporada, locales y con mínimo embalaje. Así, además, contribuimos a tejer una economía local verdaderamente sostenible.

2. Optar por la fabricación responsable socialmente. Apostar por empresas que fabrican sus productos cuidando y respetando las condiciones laborales de sus empleados.

3. Planificar nuestros menús semanales para no desperdiciar alimentos. Puede ser una idea fantástica para ahorrar dinero, para comer mejor y, sobre todo, para no desperdiciar alimentos. ¿Sabías que cada año se desperdician en España más de 7 millones de toneladas de alimentos? Ponle fin a esta situación con planificación.

«Si mantenemos el ritmo y las formas de consumo actual en 2050 necesitaremos tres planetas como el nuestro para poder satisfacer dicho consumo»

4. Visitar mercadillos de segunda mano y trueque. Comprar objetos de segunda mano e intercambiar productos con otras personas es una idea fantástica no solo para fomentar un consumo más responsable sino para ahorrarnos mucho dinero. Perfecto si vamos con los peques de forma que les transmitamos otra forma de consumir.

5. Comprar solo lo que necesitemos y no por el mero hecho de tener. Este es el punto más importante. De nada sirve todo lo anterior si antes no nos concienciamos de lo importante que es que compremos solo aquellas cosas que verdaderamente necesitamos, huyendo del “tener por tener”, de la compra compulsiva o del “más vale que sobre que no que falte”.

¿Se os ocurren más ideas para un consumo más sostenible desde casa?

Por qué usar toallitas sin perfume

Por qué usar toallitas sin perfume

Vamos a empezar este post cambiando la pregunta. ¿Por qué perfumar el culito de los bebés? ¿Hacemos lo propio con el nuestro? ¿Nos perfumamos los adultos el culo cada vez que hacemos nuestras necesidades? La respuesta es un NO rotundo. Sin embargo, sí que lo hacemos con nuestros hijos. ¿Por qué? Bueno, parece obvio que el marketing también entra por el olfato y a los padres nos resulta mucho más agradable cambiar cacas si lo hacemos con una toallita que desprende un agradable perfume. La duda es si nos preguntamos de dónde viene ese perfume y que químicos se han utilizado para su elaboración. Químicos que, no olvidemos, ponemos en contacto con la piel de nuestros bebés.

Vaya por delante que lo mejor para limpiar a nuestros hijos, en todo caso, es usar agua y jabón. Pero como eso no siempre es posible y a veces, tanto en casa como especialmente cuando estamos fuera, necesitamos una solución urgente, las toallitas nos prestan a las mil maravillas ese servicio. ¿O no es verdad?

Mejor toallitas sin perfume

¿Por qué? Pues en primer lugar porque un perfume es algo que deberías evitar echar en la frágil piel de un bebé, en gran medida porque bajo el concepto fragancia o perfume no se obliga a las marcas a especificar cuáles han sido los químicos usados para su elaboración. Y sabemos que en muchos casos, por motivo de abaratamiento de costes, se utilizan sustancias que perfuman mucho, pero que son peligrosas para la salud.

Solo tenéis que coger unas toallitas perfumadas de cualquier marca y mirar en su composición. ¿Os suena la palabra parabenos? Algunos de estos productos, como especifica la OCU, están bajo sospecha por su capacidad para romper el equilibrio hormonal. Es más, algunos de ellos están prohibidos por la Unión Europea desde 2014. Aunque hoy les persigue su mala fama, aún es habitual encontrarlos en productos cosméticos, entre ellos las toallitas, por su función como conservantes. En algunos casos han sido sustituidos por el phenoxyethanol, que debido a sus propiedades alergénicas e irritantes en la Unión Europea solo se admite su uso como conservante en formulaciones cosméticas si la concentración no supera el 1%. Y podríamos seguir citando sustancias, muchas de ellas presentes en toallitas de forma habitual, como los ftalatos (considerados carcinogénicos), que están prohibidos expresamente en juguetes que puedan meterse en la boca; los emulsionantes PEG, también en el punto de mira por sus efectos sobre la salud a corto y largo plazo; o el bisfenol, un reconocido perturbador endocrino.

Mejor toallitas Pingo

Como decimos, no hay nada mejor que limpiar el culito de vuestros bebés con algo tan básico como agua y jabón, pero si no es posible, usad toallitas Pingo. ¿Por qué? Pues porque en la fabricación de las mismas no utilizamos parabenos, ni perfumes, ni colorantes, ni emulsionantes PEG, ni phenoxyethanol (que retiramos de nuestros productos en nuestra última formulación, también por el daño que hace al medio ambiente su producción). En cambio utilizamos productos naturales que sí respetan la piel, como el aloe vera, la camomila y el coco-glucoside, un jabón suave fabricado con frutas.

Y luego porque como es habitual en Pingo, queremos proteger el medio ambiente. Por eso nuestras toallitas están hechas a partir de celulosa certificada FSC, con un PH neutro para una mejor hidratación, y vienen en un embalaje de plástico totalmente reciclable. Ah, y las toallitas son 100% biodegradables.

Cuidamos la piel de tu hijo a la vez que cuidamos del medio ambiente.

Quizás también te interese:

Gi Soroka: “Podemos cambiar el mundo, pero tenemos que dejar de mirarnos el ombligo”

Gi Soroka “Podemos cambiar el mundo, pero tenemos que dejar de mirarnos el ombligo”

En 2006, cuando su hija mayor todavía era la pequeña y única, Gi Soroka fundó el blog ‘Para el bebé’, una bitácora que poco tenía que ver en sus inicios con lo que es ahora. Casi 11 años y otros dos hijos después, el blog es una de las grandes referencias de internet, un lugar en el que buscar consejos e inspiración en la difícil tarea de la maternidad. Hablamos en nuestro blog con esta argentina “curiosa”, como ella misma se define, que desde hace 15 años reside en Barcelona.

¿Cómo surge la idea de crear un blog de maternidad?

Bueno, ‘Para el Bebé’ empezó como una wishlist de productos que me gustaban y como un refrito de artículos de mis autores favoritos de libros sobre maternidad y crianza. En 2006 era todo muy diferente y mucho ha cambiado mi blog desde entonces, pero básicamente la esencia sigue ahí.

¿Pensaste alguna vez que tanta gente seguiría tus posts y tu día a día en las redes sociales?

¡Nunca! en aquél entonces además tampoco existían las redes sociales, y recuerdo que otro blog personal que tengo lo saqué del buscador cuando superó las 500 visitas diarias. Al contrario de hoy en día ¡yo no quería que lo visitasen!. Con ‘Para el Bebé’ fue un boom en 2008 y, aunque ha tenido muchos altibajos, ahora estamos alrededor de las 150.000 visitas al mes. Es mucho, y eso me hace sentir orgullosa, pero también con algo de miedo escénico, quiero hacerlo bien, no hacer el ridículo, y seguir ofreciendo lo que la gente busca.

¿Qué es lo mejor que te ha aportado la aventura bloguera?

Amistades, sin duda. Pero además de las amistades me ha aportado experiencias que jamás habría vivido sin el blog: viajes, visitas, eventos, paseos, etc. Aunque insisto que he conocido gente muy interesante y linda que se ha hecho parte de mi vida, que ya es familia.

Has sido madre tres veces y con bastante diferencia: ¿Se vive cada nueva maternidad de una forma diferente?

Claro, y mucho más cuando los hijos se tienen en momentos tan diferentes de la vida como ha sido en mi caso: a los 23 años, a los 28 y a los 36. Tres etapas, tres maternidades, y tres hijos muy distintos. Me enseñan y enriquecen muchísimo.

En cierto modo, cuando llegan nuestros hijos, deseamos más que nunca un mundo mejor porque parece que nos concienciamos más que nunca del mundo en el que vivimos. ¿Crees que podemos transformarlo desde el cambio en nosotros mismos?

Nos hacemos conscientes de la muerte, y eso nos hace vivir de forma más intensa y valorar cada cosa. Yo creo que sí, que podemos cambiar el mundo, pero tenemos que dejar de mirarnos el ombligo. Con cada cosa que hacemos bien, aportamos un granito de arena, y si sumamos todos nuestros esfuerzos se podría llegar a mejorar mucho la situación actual. Lo que no me vale es el “yo no me levanto para ceder el asiento si nadie se levanta” o “lo de reciclar es mentira porque después lo mezclan todo” y esas cosas. No tenemos que hacerlo mal porque el de al lado también lo hace, con esa mentalidad mediocre no cambiamos el mundo.

¿Cómo crees que podemos fomentar en nuestras casas un consumo mucho más responsable y sostenible?

En casa intentamos hacerlo. Comemos poca carne, y siempre “ecológica”, reciclamos, compramos a artesanos, y re-usamos muchas cosas (la del medio heredó toda la ropa de la mayor). Creo que nos queda mucho por hacer, pero es un inicio.

«Al tener un hijo nos hacemos conscientes de la muerte, y eso nos hace vivir de forma más intensa»

Desde el mismo nacimiento, la lactancia materna ya es un recurso estupendo para cuidar el medio ambiente… ¿No crees?

Claro! no hay nada más ecológico que la lactancia materna.

A parte de la lactancia, ¿de qué otras formas crees que podemos llevar a cabo una crianza más respetuosa con el entorno a nivel ecológico?

Bueno, con pañales que no dañen el medio ambiente, re utilizando productos de puericultura, y educando a nuestros en el respeto por la vida.

Y, por último, ¿qué consejos le darías a unos padres recientes?

Me gustaría decirles que tienen todo lo que se tiene que tener para criar: AMOR.

La lactancia materna también cuida del medio ambiente

La lactancia materna también cuida del medio ambiente

Si bien estamos habituados a escuchar sobre los beneficios de la lactancia materna para la salud tanto de la madre como del hijo, poco se comenta sobre los beneficios que el amamantamiento aporta al medio ambiente.

Fue en la Semana Mundial de la Lactancia Materna de 1997 cuando comenzamos a conocer más sobre este tema. En aquella ocasión, el emblema elegido fue “Lactancia materna, un recurso natural”. Precisamente ser un recurso natural es lo que convierte a la lactancia materna en una forma de alimentación absolutamente respetuosa con el entorno. Os detallamos 8 motivos por los que la lactancia materna cuida del medio ambiente:

1. La leche materna procede de la madre por lo que es un recurso inherente al cuerpo de la mujer. Esto le convierte en un alimento seguro y renovable.

2. Además, la lactancia materna no genera desperdicios porque es el propio pecho de la madre el encargado de la producción. La fabricación de leche artificial, en cambio, genera residuos, mayor gasto de agua y electricidad y mayor cantidad de metano atmosférico.

3. El envase es el pecho así que no necesitamos ningún tipo de recipiente específico, lo que ya de por sí reduce el impacto ambiental con la no fabricación de tetinas ni biberones.

4. Tampoco debe hacer distribución ni transporte, reduciendo con ello la contaminación atmosférica.

5. No hay que limpiar el envase materno más allá de la ducha habitual, por lo que se evita el empleo de agua, jabones específicos o productos de limpieza como ocurre en el caso de los biberones y tetinas.

6. La leche materna no necesita calentarse ya que viene de serie con la temperatura óptima por lo que ahorramos energía.

7. También se habla de un menor consumo de medicamentos. ¿Por qué? Pues porque la lactancia materna es ya un beneficio en sí mismo para la salud poblacional. Más salud, menos enfermedades y, por tanto, menos medicamentos se fabrican y consumen.

8. Y, por último, la amenorrea que produce la lactancia materna como agente que facilita un mayor respeto por la ecología. ¿Cómo? Pues muy sencillo. La regla, por lo general, aparece mucho más tarde en madres que amamantan. Incluso pueden pasar años. Esto repercute directamente en e medio ambiente a través de un menor consumo de compresas, salvaslips y tampones.

¿Se os ocurren más motivos por los que la lactancia materna respeta el medio ambiente?

¿Qué significa que nuestros pañales estén totalmente libres de cloro?

¿Qué significa que nuestros pañales estén totalmente libres de cloro?

Pañales libres de cloro (TCF)

La celulosa de los pañales Pingo está totalmente libre de cloro (TCF en sus siglas en inglés). ¿Qué significa esto? Que en el tratamiento de la celulosa no utilizamos cloro en ninguna de sus formas, sino que el blanqueamiento se lleva a cabo mediante peróxido de hidrógeno (más conocido como agua oxigenada). ¿Por qué lo hacemos así? Pues por una sencilla razón: en Pañales Pingo estamos concienciados con el medio ambiente y con una producción sostenible y no hay procedimiento en la actualidad para tratar la celulosa más respetuoso con el medio ambiente que el que se consigue con el agua oxigenada, ya que evita la difusión de toxinas.

Gracias al agua oxigenada, reduciendo las emisiones y garantizando el menor impacto medioambiental en el proceso, podemos destruir las bacterias presentes en el algodón a la vez que purificamos y blanqueamos la materia prima. El resultado, que es el que disfrutan los bebés que utilizan nuestros pañales, es una celulosa mucho más resistente, con una capacidad de absorción (testada en laboratorio) un 25% superior a la que ofrece el mejor pañal de la competencia; y con una capacidad de aislamiento de la humedad hasta un 40% mayor que los pañales de otras marcas que compiten en nuestro rango de precios.

Diferencia entre Totalmente Libre de Cloro (TCF) y Libre de Cloro Elemental (EFC)

Algunas otras marcas de pañales que también se intentan posicionar en el segmento de los productos ecológicos utilizan como estrategia de marketing el distintivo que acredita que el tratamiento de su celulosa ha sido Libre de Cloro Elemental. La diferencia entre éste y el procedimiento que llevamos a cabo con la celulosa de nuestros pañales, no obstante, es grande e importante, ya que un producto Libre de Cloro Elemental sí que utiliza dióxido de cloro, por lo que aunque el impacto ambiental es menor, se siguen generando dioxinas.

Las dioxinas son compuestos químicos que se producen a partir de procesos de combustión que implican al cloro y son contaminantes ambientales persistentes, además de un elemento altamente tóxico para la salud humana.No en vano, son un reconocido agente cancerígeno y pueden provocar problemas de reproducción y desarrollo, afectar el sistema inmunitario o interferir con hormonas cuando alguien se expone a ellas en grandes concentraciones. Por regla general, su presencia en productos como los pañales es siempre testimonial y en pequeñas dosis, pero una de las características de las dioxinas es que se integran en las células grasas de los seres humanos y se quedan de forma permanente, por lo que cada vez que hacemos uso de estos productos vamos aumentando su presencia en nuestro organismo. Si tenemos en cuenta que nuestros bebés pasan 24 horas al día con sus pañales durante unos 30 meses de medio, estamos hablando de mucho tiempo de exposición y en contacto permanente con dioxinas.

¿Y queremos exponer a nuestros hijos a estos riesgos? ¿Queremos dejarles un mundo mejor? Si la respuesta a la primera pregunta es un “no” y a la segunda un “sí”, no lo dudéis y siempre que esté en vuestras manos comprad productos Totalmente Libres de Cloro.

¿Conocíais la diferencia entre TCF y EFC?

Quizás también te interese: