Gi Soroka: “Podemos cambiar el mundo, pero tenemos que dejar de mirarnos el ombligo”

En 2006, cuando su hija mayor todavía era la pequeña y única, Gi Soroka fundó el blog ‘Para el bebé’, una bitácora que poco tenía que ver en sus inicios con lo que es ahora. Casi 11 años y otros dos hijos después, el blog es una de las grandes referencias de internet, un lugar en el que buscar consejos e inspiración en la difícil tarea de la maternidad. Hablamos en nuestro blog con esta argentina “curiosa”, como ella misma se define, que desde hace 15 años reside en Barcelona.

¿Cómo surge la idea de crear un blog de maternidad?

Bueno, ‘Para el Bebé’ empezó como una wishlist de productos que me gustaban y como un refrito de artículos de mis autores favoritos de libros sobre maternidad y crianza. En 2006 era todo muy diferente y mucho ha cambiado mi blog desde entonces, pero básicamente la esencia sigue ahí.

¿Pensaste alguna vez que tanta gente seguiría tus posts y tu día a día en las redes sociales?

¡Nunca! en aquél entonces además tampoco existían las redes sociales, y recuerdo que otro blog personal que tengo lo saqué del buscador cuando superó las 500 visitas diarias. Al contrario de hoy en día ¡yo no quería que lo visitasen!. Con ‘Para el Bebé’ fue un boom en 2008 y, aunque ha tenido muchos altibajos, ahora estamos alrededor de las 150.000 visitas al mes. Es mucho, y eso me hace sentir orgullosa, pero también con algo de miedo escénico, quiero hacerlo bien, no hacer el ridículo, y seguir ofreciendo lo que la gente busca.

¿Qué es lo mejor que te ha aportado la aventura bloguera?

Amistades, sin duda. Pero además de las amistades me ha aportado experiencias que jamás habría vivido sin el blog: viajes, visitas, eventos, paseos, etc. Aunque insisto que he conocido gente muy interesante y linda que se ha hecho parte de mi vida, que ya es familia.

Has sido madre tres veces y con bastante diferencia: ¿Se vive cada nueva maternidad de una forma diferente?

Claro, y mucho más cuando los hijos se tienen en momentos tan diferentes de la vida como ha sido en mi caso: a los 23 años, a los 28 y a los 36. Tres etapas, tres maternidades, y tres hijos muy distintos. Me enseñan y enriquecen muchísimo.

En cierto modo, cuando llegan nuestros hijos, deseamos más que nunca un mundo mejor porque parece que nos concienciamos más que nunca del mundo en el que vivimos. ¿Crees que podemos transformarlo desde el cambio en nosotros mismos?

Nos hacemos conscientes de la muerte, y eso nos hace vivir de forma más intensa y valorar cada cosa. Yo creo que sí, que podemos cambiar el mundo, pero tenemos que dejar de mirarnos el ombligo. Con cada cosa que hacemos bien, aportamos un granito de arena, y si sumamos todos nuestros esfuerzos se podría llegar a mejorar mucho la situación actual. Lo que no me vale es el “yo no me levanto para ceder el asiento si nadie se levanta” o “lo de reciclar es mentira porque después lo mezclan todo” y esas cosas. No tenemos que hacerlo mal porque el de al lado también lo hace, con esa mentalidad mediocre no cambiamos el mundo.

¿Cómo crees que podemos fomentar en nuestras casas un consumo mucho más responsable y sostenible?

En casa intentamos hacerlo. Comemos poca carne, y siempre “ecológica”, reciclamos, compramos a artesanos, y re-usamos muchas cosas (la del medio heredó toda la ropa de la mayor). Creo que nos queda mucho por hacer, pero es un inicio.

«Al tener un hijo nos hacemos conscientes de la muerte, y eso nos hace vivir de forma más intensa»

Desde el mismo nacimiento, la lactancia materna ya es un recurso estupendo para cuidar el medio ambiente… ¿No crees?

Claro! no hay nada más ecológico que la lactancia materna.

A parte de la lactancia, ¿de qué otras formas crees que podemos llevar a cabo una crianza más respetuosa con el entorno a nivel ecológico?

Bueno, con pañales que no dañen el medio ambiente, re utilizando productos de puericultura, y educando a nuestros en el respeto por la vida.

Y, por último, ¿qué consejos le darías a unos padres recientes?

Me gustaría decirles que tienen todo lo que se tiene que tener para criar: AMOR.

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