Ingredientes tóxicos en los pañales de bebé. ¿Qué permite la legislación española?

A principios de 2019, la prensa internacional se hizo eco de la reclamación del gobierno francés hacia los fabricantes de pañales, pues les exigía un compromiso firme para modificar su producción en un plazo de 15 días, a fin de garantizar que no incluirían ingredientes tóxicos en los pañales de bebé. En España, la prensa también habló del asunto durante varios días, puesto que era una medida tajante, justo en el país vecino y además con una entrada en vigor inmediata, con pocos meses para realizar el cambio. Sin embargo, a día de hoy la legislación de nuestro país sigue siendo demasiado permisiva en este aspecto, de ahí que los fabricantes que comercializan pañales desechables tradicionales no hagan esfuerzos por mejorar su producción en este sentido.

¿Es cierto que existen ingredientes tóxicos en los pañales de bebé?

Puede parecer una exageración, puesto que la industria defiende que sus productos son seguros y, además, la legislación les permite no detallar el tipo de materias primas e ingredientes que se utilizan para su fabricación. Sin embargo, los estudios a largo plazo demuestran que muchos de ellos pueden ser potencialmente tóxicos, no en el momento, sino a causa de la acumulación de estas sustancias en el cuerpo. Los bebés, desde recién nacidos y hasta más o menos los 3 años, suelen utilizar pañales las 24 horas del día. Es un nivel de contacto tremendo, pero al ser productos de uso externo, la normativa que los regula es muy laxa. Algunos de estos componentes pueden actuar de forma inmediata y provocar irritaciones cutáneas, pero otros son absorbidos a través de la piel y a la larga pueden ser causantes de ciertos tipos de cáncer. Seguro que te suenan algunas de estas sustancias como los perfumes para dar olor a los pañales y toallitas, el cloro para blanquear la celulosa, los ftalatos, parabenos, dioxinas, pesticidas, hidrocarburos, compuestos orgánicos volátiles… Estos son sólo algunos de los ingredientes más comunes en esta industria y que se encontraban en el listado de las 60 prohibiciones francesas. 

Pero si está autorizada su venta ¿son seguros?

Los fabricantes sostienen que sí y desde luego, actúan dentro del marco legal, respetando el límite que se marca para el uso supuestamente seguro de estas sustancias. El problema es que las consecuencias del contacto directo y continuado con ellas no está lo suficientemente estudiado. Desde componentes que han demostrado actuar como alergenos o disruptores endocrinos, hasta cancerígenos en el peor de los casos. La cuestión fundamental está en saber por qué si se tiene conocimiento del potencial tóxico de estos ingredientes, no se actúa como en Francia y se toman las medidas oportunas para erradicarlos por completo de la fabricación de estos artículos para bebés y niños pequeños. Ante la menor duda de que puedan no ser buenos para su salud ¿no sería mejor eliminarlos en lugar de simplemente rebajar las dosis y esperar a que ningún niño enferme por este motivo?

¿Cuál es el compromiso de Pingo?

Dada la fabricación Suiza de Pingo, en Pingo España vamos muy por delante de la legislación actual. Por nuestra filosofía #sintóxicos, garantizamos que no se utiliza ningún componente potencialmente nocivo ni para la salud de los niños ni para el bienestar del entorno natural, tanto en nuestros pañales ecológicos desechables como en nuestras toallitas. En un ejercicio de transparencia, los ingredientes que forman parte de cada uno de nuestros productos están totalmente detallados  tanto en su etiquetado como en nuestra web. Además, como somos conscientes de que para las familias puede ser complejo desentrañar la seguridad o no de algunos de estos componentes, Pingo es el único pañal que cuenta con 4 sellos y certificaciones ecológicas y una dermatológica para cuya obtención ha sido necesario demostrar un proceso de elaboración y distribución completamente inocuo para los niños y sostenible respecto al planeta. Aún así, nos consta que hay familias que se pueden confundir puesto que otras marcas se amparan bajo las escasas directrices de la normativa española y al no detallar los ingredientes en sus envases ¿qué sucede? Que hay personas que al ver un embalaje de Pingo, con una lista de muchos ingredientes, frente a otra que sólo detalla el origen de la celulosa de ese pañal, por poner un ejemplo, caen en el error de pensar que esos otros pañales no contienen nada más en su interior.

¿Te habías preocupado por conocer los componentes de los pañales que utilizas con tu bebé? ¿O confías en que si son productos que se venden legalmente deben pasar unos controles de calidad suficientes como para confiar en su seguridad?

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